España prepara su propia ley de gobernanza de la IA: qué supone para despachos y empresas

El Gobierno ha dado un paso clave en materia de cambios legislativos al aprobar el anteproyecto de ley de gobernanza de la inteligencia artificial. El objetivo es claro: adaptar el marco español al nuevo Reglamento Europeo de IA y ordenar el uso de estos sistemas en nuestro entorno económico y social. Para despachos de abogados y empresas, esta noticia no es solo un cambio normativo más: es una oportunidad estratégica para anticiparse, diseñar políticas de cumplimiento y posicionarse como referencia en derecho digital e inteligencia artificial.

Un nuevo marco normativo para la IA en España

El anteproyecto busca armonizar la normativa española con el Reglamento Europeo de IA, creando una capa estatal de gobernanza que aterriza los grandes principios europeos en reglas concretas. Hablamos de transparencia, control de riesgos, derechos digitales de las personas y obligaciones específicas para quienes desarrollan, implementan o explotan sistemas de inteligencia artificial.

Este movimiento encaja dentro de una tendencia más amplia de cambios legislativos en el ámbito tecnológico. El legislador quiere evitar zonas grises y dotar de seguridad jurídica a empresas, administraciones y usuarios. Para los operadores jurídicos, esto supone un nuevo campo donde el asesoramiento especializado va a ser muy demandado, desde la interpretación del concepto de “sistema de IA” hasta la clasificación de riesgos y la gestión de incidentes.

Transparencia, derechos digitales y retirada provisional de sistemas

Uno de los ejes del anteproyecto es la regulación de la transparencia en el uso de la IA. Se espera que los proveedores y usuarios de sistemas de IA deban informar de forma clara sobre su naturaleza, finalidad y funcionamiento básico, especialmente cuando el impacto sobre las personas sea significativo. También se refuerza la protección de los derechos digitales, buscando que la IA sea compatible con la privacidad, la no discriminación y la protección frente a decisiones automatizadas opacas.

Otro punto sensible es la posibilidad de retirar provisionalmente sistemas de IA en caso de incidentes graves. Esto introduce la necesidad de protocolos internos de respuesta rápida, canales de reporte y mecanismos de documentación de decisiones. Las empresas que usen IA en procesos críticos deberán estar preparadas para acreditar que han evaluado riesgos, aplicado medidas de mitigación y establecido planes de contingencia.

Sandbox regulatorio y oportunidades para la abogacía

El anteproyecto incluye la puesta en marcha de un sandbox regulatorio de IA. Este entorno controlado permitirá probar soluciones de inteligencia artificial bajo supervisión pública, con reglas flexibles pero claras. Para los despachos de abogados, esta figura es especialmente interesante.

Por un lado, abre la puerta a asesorar a empresas tecnológicas y corporaciones que quieran participar en el sandbox, alineando sus proyectos con los requisitos regulatorios desde el diseño. Por otro, ofrece un laboratorio privilegiado para comprender cómo se van a aplicar en la práctica los principios del Reglamento Europeo de IA y de la futura ley española.

Los equipos legales que se involucren temprano en estas pruebas podrán anticipar criterios de las autoridades, detectar riesgos normativos reales y construir metodologías propias de cumplimiento en IA (políticas internas, cláusulas contractuales, modelos de evaluación de impacto, gobernanza de datos, etc.).

Impacto regulatorio y nuevas líneas de servicio legal

El impacto regulatorio de esta futura ley de gobernanza de la IA será transversal. No solo afectará a grandes tecnológicas. Cualquier empresa que utilice algoritmos para tomar decisiones relevantes sobre clientes, empleados o ciudadanos puede verse afectada: scoring, recursos humanos, marketing avanzado, recomendadores, herramientas de automatización, entre otros.

Los despachos que sepan anticiparse podrán aprovechar esta tendencia para crear o reforzar áreas de derecho digital, cumplimiento normativo en IA y gestión de riesgos tecnológicos. Algunas líneas de servicio claras son:

  • Diseño de programas de compliance en inteligencia artificial, alineados con el Reglamento Europeo de IA y la futura norma española.
  • Revisión de contratos con proveedores y clientes para incorporar cláusulas sobre uso responsable de IA, responsabilidades y reparto de riesgos.
  • Auditoría interna de sistemas de IA, políticas de datos y procesos automatizados, con enfoque probatorio ante posibles litigios.
  • Formación a equipos directivos y departamentos técnicos en nuevas obligaciones legales, derechos digitales y gobernanza de algoritmos.
  • Asistencia en procedimientos de actuación ante incidentes graves y eventuales medidas de retirada provisional de soluciones de IA.

Prepararse hoy para la litigiosidad de mañana

La combinación de nueva regulación, mayor supervisión y usos cada vez más intensivos de IA incrementará, previsiblemente, la litigiosidad en este ámbito. Demandas por decisiones automatizadas, reclamaciones por sesgos, conflictos contractuales sobre resultados de algoritmos o sobre propiedad de modelos y datos son escenarios muy plausibles.

Contar con equipos legales capaces de trazar la cadena de responsabilidades, documentar adecuadamente el ciclo de vida de los sistemas de IA y demostrar el cumplimiento diligente de la normativa será una ventaja competitiva. No solo para defender a empresas en tribunales, sino también para negociar acuerdos previos, gestionar relaciones con autoridades y evitar sanciones.

En este contexto, la combinación de conocimiento técnico básico sobre IA, especialización en cambios legislativos europeos y experiencia en derecho tecnológico será uno de los perfiles más demandados en el mercado legal.

Conclusión: un momento clave para posicionarse en derecho de IA

La aprobación del anteproyecto de ley de gobernanza de la IA marca el inicio de una etapa en la que la inteligencia artificial deja definitivamente de estar en una zona de incertidumbre jurídica. Se consolida un marco regulatorio que exigirá a empresas y despachos moverse con rapidez, criterio y visión estratégica.

Los despachos que sepan anticiparse podrán aprovechar esta tendencia para desarrollar servicios de alto valor en gobernanza de IA, cumplimiento regulatorio y gestión de riesgos, acompañando a sus clientes en una transición tecnológica que ya es imparable. Es un momento idóneo para revisar capacidades internas, formar equipos y empezar a diseñar soluciones legales específicas en inteligencia artificial antes de que la normativa entre plenamente en vigor.

Nuestro equipo ha obtenido esta noticia analizando la siguiente fuente: https://digital.gob.es/comunicacion/notas-prensa/mtdfp/2025/03/2025-03-11